Faroles para el jardín

Por ejemplo, los suelos, de cantos rodados, proceden de una cantera de Oviedo, los perfiles de ladrillo macizo son de Patencia, los faroles del jardín son obra de un herrero, las puertas de paso se compraron en chamarileros del pueblo cántabro de Mortera, o los maceteros que decoran la fachada, que se adquirieron en Osuna y La Carolina. Y ya en el jardín, se crearon pequeños rincones de descanso y tertulia para los mayores, y zonas abiertas donde los niños y sus amigos juegan y queman su inagotable energía en contacto con la naturaleza.

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